diumenge, 19 de gener del 2014

Cap. 32

Narra Myriam.
Me siento en la cama, al lado de Julio. Lo miro en silencio durante unos segundos. Me sonríe, me seca las lágrimas y pasa su brazo sobre mi hombro. 
-No llores más... -me dice apretando mi hombro.
Sonrío, levemente. 
-¡Has sonreído! Eso es un buen principio... ¿Dime, qué te ha pasado?
-Pues, verás...es...por mi hija -lo miro a los ojos-. Ha tenido un accidente.
-¿Accidente, qué le ha pasado? ¿Es muy grabe? 
-Pues la están operando... -me tapo la cara con las manos y Julio me abraza.
-Ya... Todo irá bien, ya verás... -se separa, me coge las manos y me sonríe- ¿Quieres que me quede o que avise a alguien? Lo que necesites...
-No.. No hace falta, estoy bien. Muchas gracias.
-¿Seguro? Mira que estamos preocupados por ti, eh...
-Por dios, no se lo digas a nadie. No quiero que se entere todo el mundo. 
-Vale, tranquila... Me tengo que ir, pero luego subo a ver si sabes algo.. Y si te apetece algo me das un toque.
-Gracias -le doy un beso agradecida y se va.
Cierro la puerta, apoyo la cabeza en ella y rompo a llorar desconsolada.

Narra Àngel.
Entro al hall del hotel y me encuentro con Santiago. ¿Está vigilando el ascensor? Me acerco a él.
-Hombre Santi. ¿Qué estás vigilando el ascensor? -me río.
-No, no... -se ríe.
-Bueno, y ya que estás en la puerta del ascensor no habrás visto pasar a Myriam, ¿no?
-Pues sí, ha subido corriendo y Julio a ido detrás.
-Vale -entro en el ascensor-. Gracias.
Pico la cuarta planta y cuando para veo a Julio.
-Hola. 
-Julio...¿Has visto a Myriam?
-Em... Sí, está en su habitación. Adiós.
Se va y yo voy a su habitación.
-¿Myriam? -pico a la puerta- Soy Àngel... Ábreme. Sé que estás dentro.
Abre la puerta y paso. Myriam se estira en la cama, y abraza la almohada.
-Myriam...
Me siento en la cama y le acaricio la cabeza. No sé qué le pasa pero algo muy grabe tiene que ser.. Suena un móvil, miro si es el mío y Myriam se tira como una loca a por el suyo, lo coge corriendo.

Narra Mónica.
-¿Vas a venir a comer, amor? -le pregunto a Óscar antes de que salga por la puerta.
-No creo... -me da un beso- Hasta luego, te quiero.
-Te quiero.
Se va y cojo el móvil, voy a llamar a Àngel a ver si quiere venir a comer a casa. Busco en la guía... Aquí está, Àngel. Llamo.
-¿Si? -contesta una chica.
-¿Àngel?
-No, soy Myriam... ¿Eres Mónica, verdad?
-Ah, hola Myriam. Sí, soy Mónica.
-Àngel está en el baño, ahora sale... -estamos en silencio hasta que lo coge él ''es Mónica'' escucho de fondo- ¡Hombreeeee! ¿Qué pasa?
-¡¡Àngel!! -río- Nada, que me preguntaba si querías venir a comer a casa...
-Pues... -se queda en silencio y oigo que le dice algo a Myriam pero no logro entender qué- Vale, ¿te importa que venga Myriam?
-No, que se venga. ¡Cuantos más, más diversión! Hasta ahora.
-Bien, adéu.
Dejo el móvil en la mesa de la cocina y voy preparando la comida.

1 comentari:

  1. Ay pobre Myriam,su hija en el hospital operandola...Parece que en nuestras historias sólo hay accidentes... :S Bueno por suerte hay otras cosas y divertidas! ;)
    Jeje,qué gracioso Àngel con eso de vigilando el ascensor jaja xD
    Bien Mónica! A ver si así se anima un poco Myriam... :)

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